Es posible volver a cenar de forma normal
la noche del dia del tratamiento, y generalmente se quita
la sonda urinaria a los 3 ó 4 días de la sesión.
El alta hospitalaria se produce normalmente el día
siguiente al tratamiento.
Puede prescribirse medicación profiláctica
para las semanas siguientes, con el fin de prevenir infecciones
de orina. Se deben llevar a cabo mediciones del nivel de
PSA y análisis de orina regularmente.
Complicaciones posibles: sangrado leve al inicio
de la micción, incontinencia urinaria, eliminación
de restos de necrosis.