Destrucción
completa del tejido glandular debido a la coagulación
de las lesiones necróticas, las cuales alcanzan la
cápsula y la grasa periprostática.
El tejido
prostático necrosado se reemplaza por tejido fibroso
(incluida la cápsula).
Inmediatamente tras el tratamiento HIFU, las biopsias
evidencian una coagulación completa de la necrosis en el área
tratada (incluidas la cápsula y la grasa periprostática).
Después, tras 3 meses, la fibrosis ya ha reemplazado el
tejido necrosado.