En 1989,
la unidad U281 del INSERM (Instituto Nacional de la Salud
y de la Investigación Médica), el servicio
de Urología del Hospital Edouard Herriot de Lyon,
Francia y EDAP Technomed unieron sus esfuerzos e iniciaron
un proyecto de investigación en Francia. Este
proyecto iba a desarrollar un tratamiento eficiente y
mínimamente invasivo para el cáncer de
próstata localizado (etapas T1-T2). Tras 10 años
de desarrollo, el Ablatherm consiguió el sello
CE (aprobación Europaa) y la FDA le dio su aprobación
para llevar a cabo ensayos clínicos en los Estado
Unidos.
A día de hoy, se han tratado miles de paciente
en varios centros Europaos.